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Caminando Sobre el Agua Imprimir E-Mail
07 de mayo de 2007
CAMINANDO SOBRE EL AGUA (2004), es la tercera película del cineasta israelí Eytan Fox, el mismo de Yossi y Jagger. Nuevamente toca el tema de la homosexualidad, el machismo, la homofobia, y los odios recalcitrantes dejados por el Holocausto. Caminando sobre el Agua es la historia casi romántica de un agente del servicio de seguridad de Israel, con el nieto de un sobreviviente nazi. El judío y asesino a sueldo, poco a poco descubre que el alemán y 'gay descarado' está más cerca de sus sentimientos, de lo que alguna vez consideraron sus convicciones. Luego de triunfar en Bogotá y Medellín, se estrena en Cali el viernes 11 de mayo. Función de prensa: Viernes 11 en Unicali. Premiere de Séptimo Arte y Espejo Contigo: Sábado 12.

Título original: Lalehet al Hamayin.
Drama, romance, guerra, 12 años. Israel, Suecia, 2004, 104 min.
Dirección: Eytan Fox.
Intérpretes: Lior Ashkenazi (Eyal), Knut Berger (Axel Himmelman), Caroline Peters (Pia Himmelman), Gideon Shemer (Menachem), Carola Regnier (Mamá de Axel y Pia), Hanns Zischler (Papá de Axel y Pia), Ernest Lenart (Alfred Himmelman), Eyal Rozales (Jello), Yousef ‘Joe’ Sweid (Rafik), Imad Jabarin (Tío de Rafik), Sivan Sassons (Instructor), Natalia Shilman (Iris).
Guión: Gal Uchovsky. Cinematografía: Tobias Hochstein. Música: Ivri Lider. Edición: Yosef Grunfeld. Casting: Yael Aviv y Chun Mei Tan. Diseño de producción: Avi Fahima y Christoph Merg. Dirección de arte: Avi Fahima. Vestuario: Rona Doron y Peter Pohl.
Calificación de Séptimo Arte: * * * *

Acerca del argumento

Eyal, un agente y asesino profesional del Mossad, el servicio secreto israelí, tiene la misión de encontrar a Alfred Himmelman, un ex jerarca nazi que aún sigue vivo. Sigue los datos de la familia de su objetivo, hasta toparse con Axel, nieto de Himmelman, que casualmente se encuentra en Israel con el fin de visitar a su hermana, Pia. Por alguna extraña circunstancia, ella ha roto con su familia en Alemania y se ha mudado a Israel.

Para lograr conocer a Pia y por consiguiente a Axel, Eyal se hace pasar por guía turístico. Los dos entablan una buena relación, sin embargo, todo el panorama parece cambiar cuando el agente descubre que Axel es homosexual. Para Eyal no será nada fácil superar las contradicciones entre su deber y la vida privada. Le han enseñado desde niño que la homosexualidad es como una lacra para los hombres.

Aunque los dos hombres tienen personalidades muy diferentes, Eyal, un hombre duro por naturaleza, se deja conquistar por las ideas liberales y el inagotable entusiasmo del joven Axel. La incómoda tensión que surge entre los dos hombres, con el descubrimiento de la condición gay de Axel, poco a poco va dando a paso a una situación de reconciliación. De pronto, Eyal comprende que no es del todo malo asumir una condición homosexual que Axel lleva por simple naturaleza.

Axel regresa a Alemania, pero el Mossad sospecha que Himmelman podría salir a la luz para asistir a la fiesta de cumpleaños del padre de Pia y Axel. Por órdenes de sus jefes, Eyal se marcha a Alemania donde debe ver a Axel para saber más acerca de la familia. Entonces, aunque parece formar parte de una mascarada, Eyal se siente entrañablemente unido a Axel, hasta el punto de compartir su mundo, su comida, su casa y sus costumbres. Incluso llega a defender a un grupo de amigos de Axel de una pandilla de homofóbicos, cabezas rapadas que abundan en Berlín.

Eyal, el asesino profesional, más vulnerable desde la muerte de su ex mujer, deberá descubrir y enfrentarse a algunas verdades sobre sí mismo...

Acerca del filme

Dos años después de Yossi y Jagger, el director israelí nacido en Estados Unidos, Eytan Fox, vuelve con el filme Caminando Sobre el Agua, un intento poco habitual para entender el papel del pasado en la vida de los jóvenes israelíes y alemanes. La cinta es un viaje contemporáneo desde Jerusalén a Berlín. Cuenta con un reparto que incluye a la estrella del cine israelí Lior Ashkenazi (Late Marriage), los actores alemanes Carola Regnier y Hanns Zischler, el israelí Gidon Shemer y el palestino Yusef (Joe) Sweid. El cantante pop israelí Ivri Lider aportó mucho a la vibrante banda sonora que también incluye temas de Esther Ofarim, Bruce Springsteen, Telepopmusic y Gigliola Cinquetti.

A partir de preguntarse si todo lo que hacen es correcto, el problema entre musulmanes e israelíes se trata mucho más en el cine y un ejemplo es Caminando Sobre el Agua.

Acerca del director

Caminando Sobre el Agua es la tercera película del director israelí Eytan Fox, y también la tercera en estrenarse mundialmente. Inauguró la sección Panorama del Festival de Berlín, en 2004.

Su primera película, Song of The Siren, una comedia romántica acerca de la vida en Tel Aviv durante la Guerra del Golfo, se convirtió en el mayor éxito de taquilla de Israel de 1994. Después de eso, grabó Florentine para televisión, una serie dramática que retrataba la vida de los jóvenes en Tel Aviv antes y después del asesinato de Rabin.

En 2002 dirigió su segundo largometraje, Yossi y Jagger, que fue un éxito de taquilla muy aclamado por la crítica en Israel y se estrenó comercialmente en Italia, Suiza, Taiwán, Alemania y Estados Unidos. En Colombia se vio en algunos circuitos independientes. Fue además transmitido por canales de cine como Cinemax.

El comentario. Rompiendo barreras sexuales

Uno de los nuevos directores del cine de Israel, Eytan Fox ha sido desde hace algunos años un favorito del Festival Internacional de Cine en Toronto, Canadá, y desde allí sus películas han comenzado a despertar el interés también en Estados Unidos, aunque antes también fue muy bien recibido en países europeos como España o aquí en México.

Sus películas rompen muchos esquemas respecto a la actitud que se tiene en su país hacia los homosexuales. No es el primero porque antes existieron otros directores israelíes que también se pronunciaron contra las limitantes de una vida rigurosa desde el punto de vista religioso y de gran riesgo por la situación de su entorno cotidiano.

Su más reciente creación es La Burbuja, que presentó en el último encuentro fílmico canadiense. El título es una alegoría de esa especie de capelo bajo el cual viven muchos de los jóvenes que tratan de sobrevivir en un ambiente mundano que se da en un barrio de Tel Aviv, donde se reproducen actitudes y modos de vida que recuerdan ilusoriamente la vida bohemia de París o de Nueva York.

Los personajes de la película de Fox, La Burbuja, no están exentos de vivir la espada de Damocles sobre sus cabezas, porque en cualquier momento la violencia de los choques entre Israel y Palestina les puede llegar y destruirlos, incluso hasta ese trozo civilizado donde pueden llevar un estilo de vida que los acerca a esos otros jóvenes de las ciudades occidentales.

El director tiene a tres personajes, una pareja gay, y una mujer que entiende cualquier forma de expresión sexual y que les da su amistad. Conviven bajo un mismo techo y parecen tener una postura de entendimiento hacia todo lo que ocurre a su alrededor. Por un incidente en un retén militar, uno de ellos conoce a un muchacho palestino que da muestras de humanismo al ayudar a una mujer parturienta en el lugar; entre los jóvenes se produce una conexión que los hace llegar a una intimidad que terminará por alterar o revolucionar la que el israelí lleva con sus compañeros de vivienda.

El otro muchacho gay participa de esa relación y hasta la mujer ve con simpatía al visitante palestino que es su enemigo natural aunque en primera instancia no lo acepte. Sin embargo la realidad de lo que ocurre con el conflicto entre los dos países terminará por despertar al cuarteto de una forma dramática, como suele ocurrir en las películas de Eytan Fox.

Son dos temas presentes en el cine de este joven director nacido en Nueva York y educado en Israel: primero la forma en que allí se ve y se juzga a los homosexuales y segundo, la crítica situación que lleva a vivir a todos sus habitantes en un estado permanente de alerta de guerra.

En Yossi y Jagger, el director puso las cartas sobre la mesa de una forma muy radical al recrear la historia de una relación amorosa de dos soldados en el ejército israelí, y a partir de entonces se le conoce como un cineasta que está pidiendo al espectador de sus cintas que repiensen un poco su actitud hacia la expresión de los homosexuales y que pide también a sus paisanos que traten de olvidarse de actitudes añejas del pasado porque como entidad social tienen que cambiar para sobrevivir.

En Caminando Sobre el Agua, el irreverente cineasta cuenta la historia casi romántica de un agente del servicio de seguridad de Israel, con el nieto de un sobreviviente nazi. Aunque entre ellos no hay una relación sexual, su amistad es un acercamiento que se produce precisamente por sus contradicciones. La película obtuvo un éxito formidable pues se ha estrenado en 33 países.

El cineasta ha declarado que está convencido de que en Israel hay mucha gente que ha corregido su conducta respecto a los temas que aborda en sus películas, que para sorpresa de muchos han tenido éxito de taquilla, lo cual le permite al director seguir adelante con su proyecto de hacer un tipo de cine de gran calidad, porque sabe contar historias y una sensibilidad para dirigir a sus actores sin importar su origen y formación.

Uno de ellos, Lior Azhkenazi, popular figura de la televisión, se ha proclamado defensor del cine de Eytan Fox, sobre todo porque le gustó trabajar a sus órdenes en Caminando sobre el agua. Esperamos que La Burbuja tenga también una buena recepción internacional y que en algún momento de este 2007, podamos verla en las pantallas latinas. Mauricio Peña, De Colorin Coloradio.

Opiniones

“El discurso narrativo de Fox muestra las secuelas del Holocausto que todavía perduran en Alemania e Israel, invoca la necesidad de superar viejos prejuicios anacrónicos y la asunción de la cultura de la comprensión, la tolerancia y el respeto mútuo. También se ocupa, con dolor, del donflicto que enfrenta a judíos y palestinos. Trata, además, de las relaciones entre hombres heterosexuales y homosexuales. La agresión de cuatro 'drag queens', vilipendiados por un grupo neonazi en los pasillos del metro en Berlín, mueve a Eyal a intervenir hasta poner en fuga a los agresores. Muchas cosas han cambiado ya en él y muchas pueden y deben cambiar en Alemania, Israel y Palestina. Una fotografía correcta, sencilla y muy natural lleva al espectador a visitar Estambul, Israel y Berlín. Caminando Sobre el Agua (parábola del Mar Muerto como punto de encuentro de personalidades antagónicas encaminadas a una identificación liberadora), es una novedosa trama de espionaje, dosis equilibradas de suspenso y ambigüedad romántica en los devaneos de un rudo agente secreto y su presa gay crecientemente entrañable. Una cinta inteligente y sorprendente, cuya capacidad de entretenimiento no requiere de fórmula comercial alguna para cautivar a sus espectadores. Sin duda, una sorpresa muy disfrutable”. Film Affinity.

“Machismo, homofobia, racismo, memoria histórica o el eterno conflicto entre razón de Estado vs. conciencia individual son sólo algunos de los temas que la película de Fox tira a la mesa de debate, uno detrás de otro, sin detenerse particularmente en ninguno. A pesar de esa saturación, que da lugar a más de una situación improbable o simplemente disparatada, la película –lustrosa, visualmente llamativa de un modo publicitario– nunca deja de ser una rara avis, un objeto de curiosidad, por el desparpajo con el que propone un insólito camino de purificación para ese killer que no conoce el sabor de las lágrimas”. Luciano Monteagudo, Página 12.

“Es indudable que está historia destaca por su tratamiento y la forma de afrontar el resentimiento, la desconfianza y el deseo de venganza del pueblo judío, contra aquellos trasgresores de su dignidad y derechos humanos, así como aquellas ideas equivocas de una raza superior y perfecta de los que podrían considerar hasta hoy algunos de sus adversarios. Pensamientos vigentes en muchos lugares que obstaculizan una mejor convivencia. Discriminación, desigualdad e inseguridad son solo algunas consecuencias de estas ideologías imperantes. Caminando Sobre el Agua, es un magnifico ejemplo de convivencia entre el judío (obsesionado) y el alemán (avergonzado), dónde cada uno aprende del otro, de su forma de vida, de comprender el pasado, de seguir viviéndolo o tratar de redimirlo. Sin caer en la exageración y el abuso de situaciones de discriminación a lo largo de la película, hacen un trabajo minucioso y destacado de otros de su misma temática. Trata de que los pueblos no se reputen por las acciones de algunos y que los errores del pasado no interfieran con la posibilidad de conocer nuevas convicciones. Una película de esperanza, sueño o ironía, deja una sensación de invertir nuestro tiempo y dinero en un trabajo lleno de respeto”. Adán Enrique. Film Affinity.

“Un signo indiscutible de la madurez alcanzada por el cine israelí actual es su continua revisión crítica de temas antes inabordables, evocados apenas de soslayo, cuando no totalmente ignorados. Uno de ellos, la diversidad sexual (Yossi y Jagger); otro, el cuestionamiento de la ortodoxia religiosa (Kadosh, Temblando ante Dios); uno más, la memoria colectiva a través de una visión plural y desprejuiciada (Kedma). La nueva cinta del realizador Eytan Fox, Caminando Sobre el Agua, combina precisamente una historia intimista –la amistad entre Eyal, un agente secreto israelí, y el joven homosexual alemán, Axel, cuyo pasado familiar debe investigar–, y el fresco de una nación moderna, plural, de laicismo y tolerancia crecientes, que enfrenta viejos dilemas morales con posturas muy novedosas. El popular actor israelí Lior Ashkenazi encarna al perplejo Eyal, un violento agente secreto que luego del suicidio de su esposa comienza a descubrir la ternura y la intensidad afectiva, justo en medio de una dura misión que debiera cancelar toda expresión de los sentimientos. El personaje es tan ingenuo como las mismas resoluciones que propone la historia narrada, y sin embargo no hay en el film una nota falsa en el diseño de personajes y en la sutileza con que se exponen la ambigüedad erótica y el deseo de plenitud sentimental que exhiben los personajes centrales, Eyal con su candor y nerviosismo; Axel con el desparpajo de una marginalidad sexual bien asumida. A la intransigencia brutal del primero (deseoso de aplicar la Ley de Talión a los palestinos que considera animales), responde el espíritu de tolerancia del segundo que sabrá aplicar la justicia en el momento oportuno, con un vigor inesperado. Caminando sobre el agua, parábola del Mar Muerto como punto de encuentro de personalidades antagónicas encaminadas a una identificación liberadora, es una cinta inteligente y sorprendente, cuya capacidad de entretenimiento no requiere de fórmula comercial alguna para cautivar a sus espectadores”. De tu cine portal.

”Eyal representa al hombre hermético israelí que desde una concepción fanática del patriotismo rechaza violentamente cualquier crítica a su visión agresiva del Estado, mientras que Axel es un joven idealista que trabaja educando a niños pequeños, para quien el Holocausto supone una vergüenza anclada en el pasado de la que se ha desligado por completo. Esta oposición tan violenta de personalidades supone una fuente de tensión latente en la primera parte del filme, que cristaliza abiertamente cuando Eyal advierte la tendencia sexual de Axel, y adquiere la forma de un repudio intolerante en el que se suma la xenofobia hacia unos alemanes percibidos como verdugos con botas de las SS y la homofobia”. El observante.

”Esta mezcla entre el thriller político a lo Maratón de la Muerte, de John Schlesinger, y la fábula moral, Fox se dedica a trabajar las contradicciones ideológicas y temperamentales entre un cínico killer y un joven homosexual de extrema sensibilidad para ahondar así en cuestiones tales como la culpa, la xenofobia, los odios y los conflictos aún no resueltos entre alemanes e israelíes desde la época del Holocausto, y cómo las relaciones humanas y los sucesivos golpes de la vida pueden modificar la forma en que hasta un profesional muy entrenado para misiones "clínicas" se relaciona con la violencia”. Fotogramas.

“La violencia que abre y cierra la película tiene como contrapunto una historia inusual de ternura viril en territorios de odio. Habría que ver nuevamente Yossi y Jagger, fugazmente exhibida en un festival mix de la diversidad sexual, revisar también los cuestionamientos a la ortodoxia religiosa y sexual de cineastas tan talentosos como Amos Gitai o Simcha Dubowski, y atender el estreno próximo de Paradise now, para valorar la complejidad de un cine de escasos recursos, capaz de generar en Israel y en el extranjero controversias interesantes, y habrá que esperar, algún día, fructíferas”. Carlos Bonfil, La Jornada.

Links

Web oficial, en Caminar sobre las aguas.
Fotos en alta resolución, en Out Now!
Descargas y pressbook en formato pdf, en Golem.
Entrevista con el director, en Golem.
Para ver el trailer, en IMDB.

Te recomendamos

Desde el punto de vista gay, en Página 12.
La prensa ha dicho, en Golem.
Un lugar del planeta tan candente como difícil de comprender, en Fotogramas.
La reflexión moral y el planteamiento de dilemas controvertidos, en La Jornada.
Obra extraña y fascinante, en El Observante.
Pasado que vuelve, en Clarín.
Otro rostro de Israel, en Comentarios de Cine.
El pasado en la relación entre Israel y Alemania, en Diversica.
¡Extraordinaria! ¡No te la pierdas!, en Togno.
Escenas de desnudos integrales, en El Hermano Secreto de Brokeback Mountain.
No podéis dejar de verla, en Ambiente G.

 
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