EL NUEVO DRAGÓN (2003), estreno de V.O. Cines en Cali (Octubre 6), no es cualquier película de artes marciales. Su espectacularidad radica en que el despliegue coreográfico es real. Con más de un millón de espectadores en Francia, presenta a la nueva estrella del género, el tailandés Tony Jaa. Su nuevo título, The Protector (2006), es el taquillazo del momento en Europa.
Título original: Ong-bak, Muay Thai Warrior.
Acción, crimen, drama, suspenso, 12 años. Tailandia, 2003, 108 min.
Director: Prachya Pinkaew.
Intérpretes: Tony Jaa (Ting), Petchthai Wongkamlao (George), Pumwaree Yodkamol (Muay Lek), Rungrawee Borrijindakul (Ngek), Chetwut Wacharakun (Peng), Wannakit Siriput (Don), Sukhaaw Phongwilai (Khom Tuan).
Guión: Suphachai Sithiamphan; basado en una historia original de Prachya Pinkaew y Phanna Rittikrai. Cinematografía: Nuttawut Kittikun. Producción: Prachya Pinkaew y Sukanya Vongsthapat. Montaje: Thanat Sunsin y Thanapat Taweesuk. Diseño de producción: Arkadech Kaewkotara. Música: Atomix Clubbing. Sonido: Sunij Asavinikul. Vestuario: Worathon Kritsanaklin.
Calificación de Séptimo Arte: * * * *
Tony Jaa, tras las huellas de Bruce Lee
El título original de la película El Nuevo Dragón, ’Ong-Bak’, hace referencia a una estatua de Buda que se halla en el templo de Nong Para-du, en la Tailandia rural. Data de los tiempos de la guerra birmano-tailandesa, que tuvo lugar hace 200 años.
Los aldeanos creen que Ong-Bak está imbuida de poderes mágicos y que puede protegerles de todo mal.
Una noche oscura, Don, antiguo habitante de la aldea, hace que unos cómplices suyos corten la cabeza de la estatua para conseguir el favor de un despiadado gángster llamado Khom Tuan.
Posteriormente, los aldeanos están desolados ante lo que consideran una catástrofe, y buscan entre sus jóvenes a un voluntario que pueda recuperar el tesoro perdido.
Encuentran a su hombre en Ting, un huérfano criado en el templo, y alumno de Pra Kru, un amable monje, experto en el ancestral arte del Muay Thai: ‘Las Nueve Armas Corporales’.
Ting viaja hasta las peligrosas calles de Bangkok, donde descubrirá que la cabeza de Ong-Bak está en manos de Khom Tuan. Ting se encuentra con otro nativo de Nong Para-du, y una chica trota-mundos, Muay Lek.
Ting les convence para que le ayuden a conseguir su objetivo. La aventura los lleva a verse envueltos en peleas, batallas campales e intrincadas persecuciones callejeras a bordo de ‘tuk-tuks’, los famosos taxis tailandeses de tres ruedas.
Para recuperar la cabeza de Buda, Ting es obligado a competir en peleas ilegales, derrotando a todos sus oponentes, locales o extranjeros. Su superioridad le hace un campeón nato, llegando a luchar contra Saming, el campeón birmano de boxeo.
Al final, Khom Tuan traiciona a Ting, lo que desemboca a un enfrentamiento final en una cueva situada en la frontera entre Tailandia y Birmania. Ting se ve obligado a utilizar cada onza de coraje y energía en un último combate de proporciones épicas.
Acerca del filme y su director
El director de El Nuevo Dragón, Prachya Pinkaew, es conocido en Asia por ser el autor de una exitosa comedia terrorífica titulada Body Jumper.
Gran amante del cine de género rodado en Tailandia en los años 50 y 60, Pinkaew deseaba desde hace años rendir homenaje a una de sus películas favoritas de la infancia: Ker Malui, del veterano experto en cine de acción Panna Ritikrai, algo así como el Bruce Lee de Tailandia. Cuando el propio Ritikrai se puso en contacto con él para proponerle un proyecto arriesgado, no lo dudó ni un segundo.
Antes de estrenarse en la dirección con El Nuevo Dragón, el tailandés Prachya Pinkaev fue uno de los pioneros en la realización de videoclips en su país, escritor y productor, antiguo estudiante de arquitectura, que gracias a esta película se convertiría en el director más taquillero en las pantallas locales.
Quizá nunca hubiera llegado a las pantallas occidentales de no haber sido presentada en Europa por la distribuidora francesa EuropaCorp, propiedad del cineasta y productor Luc Besson, admirador del cine oriental de acción, y a quien Pinkaev ofrece un guiño en la propia película al pintar sobre un muro un texto que dice en inglés “Hola, Luc Besson. Te estamos esperando”.
Heredera de los viejos filmes de artes marciales, resucitados para las pantallas occidentales después del éxito de El Tigre y el Dragón, la simpleza de la trama de El Nuevo Dragón es la coartada para promocionar al actor protagonista, un experto en boxeo tailandés, kickboxing, Tony Jaa.
Aprovechando los diversos talentos de Jaa, se coreografiaron al detalle las diferentes escenas con especial realismo y a costa de la integridad de los especialistas, al obligarles a rodar en lugares complicados, ya que había que mostrar los diferentes estilos del muay thai clásico.
El presupuesto de El Nuevo Dragón fue muy elevado para la media del cine local, con el fin de dotarla de aspecto de superproducción al estilo Hollywood.
Panna Ritikrai, el Bruce Lee de Tailandia; y Tony Jaa
Ritikrai es el segundo gran responsable de El Nuevo Dragón. Respetado maestro de artes marciales y fértil cineasta sin complejos, Ritikrai llevaba bastante tiempo tratando de sacar adelante una película de auténtico 'muay thai' (lo que en Occidente se conoce como boxeo tailandés.
El Muay Thai es conocido también como el arte de las nueve artes corporales y procede de Tailandia, donde se originó hace más de mil años
Con la ayuda de Pinkaew, vio su sueño convertido en realidad. Jaa, tercer pilar sobre el que se asienta la originalidad de El Nuevo Dragón, nunca antes había protagonizado un largometraje.
Virtuoso del kung-fu y del krabi krabong (arte marcial tailandés en el que se utilizan armas blancas), admirador de Bruce Lee y doble de acción en Mortal Kombat 2, se pasó seis años practicando muay thai para encabezar el reparto del filme.
Entre las muchas secuencias de acción destacables de la película, cabe mencionar una en la que Ting corre rrealmente sobre las cabezas y los hombros de decenas de adversarios. Cualquiera pensaría que es un efecto especial, pero es una coreografía ciento por ciento real.
Jaa también es capaz de dar patadas voladoras con la pierna ardiendo y de recibir codazos en la cara sin rechistar. A su lado, las piruetas de Keanu Reeves en la saga Matrix son puro baile de salón.
Comentarios
“El Nuevo Dragón es una película oriental con poco presupuesto pero bien empleado, de esas pequeñas joyas de los países asiáticos que causan tal revuelo que se atreven a salir de sus fronteras. En este caso, el país es Tailandia y su mejor baza las artes marciales”. J. Hernández.
“Esta espectacular producción tailandesa ha llamado la atención de todo tipo de espectadores: desde los neófitos en el género de artes marciales hasta los mayores expertos. El principal reclamo de El Nuevo Dragón, además de su evidente exotismo, es el método utilizado por su equipo técnico y artístico para rodar las docenas de escenas de acción que jalonan el metraje. Un método temerario, kamikaze, suicida, que podríamos definir con la expresión "sin trampa ni cartón".
"En efecto, aunque parezca imposible viéndolo en una gran pantalla, todas las luchas, persecuciones y saltos que aparecen en El Nuevo Dragón han sido realizados en vivo, de verdad, sin ayuda de ningún tipo de cable de sujeción o retoque digital a posteriori. El grado de dificultad alcanzado por los protagonistas y especialistas de la película en sus acciones de riesgo es tan alto que deja en evidencia a los mismísimos Jackie Chan y Jet Li”. Elsa Campuzano, Cinema.
“El Nuevo Dragón es sin duda una buena película de artes marciales, con un argumento bastante coherente, la tensión justa y lo que resulta de agradecer: no hay efectos que desluzcan la trama, ni siquiera más explosiones de las debidas”. White Paper de ONG Online.
Sitio oficial de la película, en español: Ong bak.
Fotografías en alta resolución: Out Now!
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La resurrección del género de acción, en Revista Cinefagia.
El nuevo heredero de Bruce Lee, en El Mundo, España.
Acerca del protagonista, Tony Jaa, en Wikipedia. |