INICIOCATÁLOGO El Silencio de Lorna (Le Silence de Lorna)
El Silencio de Lorna (Le Silence de Lorna)
13 de mayo de 2009
Título Original: Le Silence de Lorna. Drama, Bélgica, Francia, Italia, Alemania, 15 años, 2008, 105 min. Dirección y guión: Jean-Pierre y Luc Dardenne. Intérpretes: Arta Dobroshi (Lorna), Jérémie Renier (Claudy), Fabrizio Rongione (Fabio), Alban Ukaj (Sokol), Morgan Marinne (Spirou), Olivier Gourmet, Anton Yakovlev (Andreï), Grigori Manoukov (Kostia), Mireille Bailly (Monique). Producción: Jean-Pierre y Luc Dardenne, y Denis Freyd. Cinematografía: Alain Marcoen. Edición: Marie-Hélène Dozo. Diseño de producción: Igor Gabriel. Vestuario: Monic Parelle.
Premios
Ganadora del premio LUX de cine europeo.
Selección oficial y mejor guión, Festival de Cannes, 2008.
Mejor filme en los Lumiere Awards.
Story Line
Entre la inmigración a Europa, la ciudadanía, el mundo de la mafia y la ilegalidad…
Lorna, una joven albanesa residente en Bélgica aspira a comprar un bar con su novio y compatriota Sokol. Han estado ahorrando para ello, pero no es suficiente.
Para conseguir el dinero necesario de manera fácil, la joven no duda en recurrir a Fabio, un mafioso de medio pelo y sin escrúpulos, que le propone un sustancioso negocio: 10.000 euros por casarse con un ruso que desea obtener la nacionalidad belga.
Según el plan de Fabio, para que Lorna pueda casarse con el ruso, primero debe casarse con Claudy, un patético drogadicto belga que le proveerá a ella la nacionalidad local. Se supone que debido a la adicción y maltratos físicos, ella podría pedir la separación y quedar dispuesta para desposar al ruso.
Pronto, Lorna descubrirá que el plan de Fabio es mucho más frío y calculador de lo que pensaba, dado que el ruso ha empezado a impacientarse. Prepara escenificar una muerte súbita, inyectándole a Claudy una sobredosis de heroína, y concederle la inmediata viudez a la joven, evitando así un costoso, lento y problemático divorcio.
Al tiempo que comprende que Fabio ha decidido que la solución más rápida y menos comprometedora es asesinar a Claudy, Lorna descubre que debido a la aparición de un extraño sentimiento, no puede permitir que eso ocurra. De repente, parece estar dispuesta a todo con tal de no participar en el asesinato de Claudy.
Jean Pierre y Luc Dardenne
No muchos cineastas pueden darse el lujo de haber ganado dos Palmas de Oro en el Festival de Cannes con sólo cinco largos de ficción. Ellos lo hicieron en 1999 con Rosetta y repitieron en 2005 con El Niño. En 2008 llevaron allí su más reciente filme, El silencio de Lorna, y de nuevo ganaron un premio por el guión.
Los belgas Jean Pierre y Luc Dardenne (de 58 y 55 años, respectivamente) se han convertido en referentes obligados del cine de autor europeo gracias a descripciones crudas, realistas y atrapantes de personajes que atraviesan circunstancias difíciles en sus vidas, la mayoría de ellas estrechamente relacionadas a las distintas problemáticas sociales (la inmigración ilegal, la delincuencia, la pobreza), que atraviesa Europa.
El trabajo audiovisual de estos realizadores se ha centrado desde fines de los años sesenta en proponer realidades sociales difíciles, como entornos familiares desestrucurados, la delincuencia como forma de vida, la ausencia de una cultura de trabajo, la preponderencia del materialismo, la injusticia social y la búsqueda de la supervivencia.
Uno (Jean-Pierre Dardenne) nació en el abril de 1951, otro (Luc) tres años más tarde. Ambos crecieron juntos en Liège y Seraing (ciudad fetiche de sus filmes), dos pueblos industriales de Valonia, en la parte francoparlante de Bélgica, en la cuenca del río Meuse.
De orígenes modestos, y criados en la clase trabajadora, este ambiente de carestías proporcionará el telón de fondo de todas sus películas, porque este es el mundo en el cual se sienten como en casa.
Mientras que Luc opta por Filosofía, Jean-Pierre estudia Arte Dramático en el I.A.D (Institut des Arts de Diffusion); y conoce a Armand Gatti, una personalidad minuciosamente entregada, director, poeta y cineasta (L'enclos, 1961) así como humanista, hombre de artes y letras; que lucha en muchos frentes.
Gatti involucra a los dos en sus espectáculos: La colonne durutti y L'arche d'Adelin. En 1981, trabajarán de nuevo con Armand Gatti en Nous étions tous des noms d'arbres, Jean-Pierre como asistente de cámara, y Luc como asistente del director jefe . Al mismo tiempo, vuelven a casa para hacer grabaciones en video de los lugares planificados para la residencia de la clase obrera, grabar informes de testigos oculares y hacer retratos.
Cuando terminan, realizan variados documentales. En 1975, encontraron su propia productora, Dérives, la cual terminará produciendo 50 y más documentales.
Les films du Fleuve, de 1994, será el vehículo de producción de todas sus películas a partir de ahí, así como las de otros guionistas (Stormy weather de Solveig Anspach, Le monde vivant de Eugène Green, Le mystère de la chambre jaune de Bruno Podalydès y La chuchilla de Costas Gavras).
En 1987, Falsch, adaptada de una obra de René Kalisky y co-escrita por Jean Gruault (el guionista de François Truffaut), marca el paso a la ficción. Pero Je pense à vous, en 1992, pone en jaque a los hermanos Dardenne, que no tienen control ni del rodaje ni de la película.
Las cosas serán diferentes en la siguiente película, La promesa, que exhibida en Cannes durante la Quinzaine des Réalisateurs en 1996, presenta los nombres de Jérémie Renier y Olivier Gourmet ante el público.
Y viene la consagración. Nunca antes, ninguna de sus películas había sido popular tanto con los entusiastas espectadores como con los críticos: Rosetta gana la Palma de Oro en Cannes en 1999, mientras la joven Emilie Dequenne, en su primer papel, gana el premio a la interpretación femenina.
Tres años más tarde llega El Niño, ganadora del premio a la interpretación masculina en Cannes, y los hermanos Dardenne ganaron su segunda Palma de oro por L'Enfant.
En treinta y cinco años trabajando juntos y al unísono, los Dardenne han logrado retratar de forma fidedigna las relaciones familiares. El tema de la paternidad, por ejemplo, lo abordan con excelentes resultados tanto en El Hijo –un maestro carpintero trabaja en la reintegración de jóvenes ex delincuentes y de pronto debe recibir al asesino de su hijo–; como en El Niño –sórdido cuento urbano en el que un joven vende a su hijo y luego se arrepiente–, desde la original perspectiva de un director de dos cabezas que si bien es poco común, tampoco es la excepción, pues existen los Wachowski, los Kaurismaki, los Coen… y los Lumière, nada menos.
Por otro lado, no es evidente que la inquietud de los Dardenne gire en torno a la paternidad; ni siquiera diría que su temática se circunscribe a cuestiones sociales, aunque a menudo recreen ambientes difíciles donde se generan injusticias, pues, como ellos mismos lo han comentado, el hecho de clasificar una cinta como visión social debido a la presencia de seres marginados sería tan restringido como decir que los dramas sicológicos se generan sólo en la clase media.
Es verdad que la elección de dichos personajes representa en sí misma un punto de partida desde el cual intentan abarcar el mundo, y ello sí constituye una constante en sus películas, pero las tramas son en cada caso muy diferentes; por eso, más que hablar de un tema yo diría que existe un propósito que unifica su filmografía.
El objetivo de estos cineastas parece ser el ser humano actuando en la inmediatez, es decir, sólo para sobrevivir en ciertas circunstancias que no le permiten sino reaccionar ante la hostilidad del medio ambiente.
El Casting de El silencio de Lorna
La historia de los jóvenes kosovares Arta Dobroshi y Alban Ukaj, ambos de Pristina, comenzó el año pasado cuando los autores del guión y directores de cine, los hermanos Jean-Pierre y Luc Dardenne, llegaron a Sarajevo para buscar actores para su filme, un drama sobre los problemas de la inmigración clandestina en Europa.
Estaban interesados sobre todo en actores de las zonas de habla albanesa, y unos doscientos candidatos de Pristina, Tirana y Skopje llegaron a Sarajevo para la selección, que se llevó a cabo en el centro cultural francés André Malraux en la capital bosnia.
Poco después, Dobroshi y Ukaj –que acababa de terminar sus estudios en la Academia de Artes Escénicas de Saravejo–, fueron invitados a unos ensayos que tuvieron que pasar antes de la selección definitiva.
“Me fui allí (a Bélgica) con prejuicios, pensando que tendría que hacer todo según sus exigencias. Pero quedé totalmente sorprendido”, dijo Ukaj al periódico Slobodna Bosna, al explicar su experiencia en el trabajo con los directores belgas, que daban confianza a los jóvenes actores para expresarse con plena libertad.
La actriz Dobroshi, cuyo excelente trabajo ha sido destacado por la crítica, estudió intensamente francés tras la selección para poder participar en el proyecto sin los intérpretes, que fueron necesarios a comienzos del rodaje.
Dobroshi da vida en la película a la inmigrante Lorna, dispuesta a todo para poder instalarse en Bélgica.
Arta Dobroshi (Lorna)
De 28 años y originaria de Pristina, la nueva capital de Kosovo (aunque se considera más bien una ciudadana del mundo), es el nuevo hallazgo de los hermanos Dardenne en El silencio de Lorna. ¡Y qué hallazgo! Un verdadero torrente de encanto y espontaneidad.
La actriz kosovar, que aprendió a hablar francés en dos meses para interpretar el papel, señaló que conoce a personas de los Balcanes con historias similares a las de Lorna, que es simplemente “un ser humano que trata de sobrevivir y que podría ser de España, Bélgica, Kosovo o cualquier otro lugar”.
La notable interpretación de Arta Dobroshi hace creíble y entrañable su aciaga historia personal, porque a pesar de su situación, de su coraza ante el medio, hay debajo de todo ello un corazón que late, unos sentimientos que la avalan, aunque las circunstancias la hagan perder la cabeza.
Alban Ukaj (Sokol)
El actor Alban Ukaj de 27 años nacido en Kosovo, se presentó durante un casting con actores callejeros, ante los directores belgas Jean-Pierre y Luc Dardenne para la película El silencio de Lorna.
Ukaj estudió en la Academia de Artes de la Universidad de Sarajevo.
Jérémie Renier (Claudy)
Actor belga nacido el 6 de enero de 1981 en Bruselas, hijo menor de una familia en la que ya había otro actor: Yannick Renier.
El pequeño Jérémie se interesó muy temprano por el mundo del espectáculo, tomó cursos de teatro y mimo y estudió en la Escuela del Circo de Bruselas.
Todavía siendo un niño trabajó en La Rétine de Plateau, una organización sin ánimo de lucro que fomentaba la producción y distribución de cortos. A los diez años, obtuvo un papel en la película belga Los Siete Pecados Capitales e interpretó a Pinocho en el teatro Mons Royal.
Su gran oportunidad llegó cuando obtuvo el papel protagonista en la premiada La Promesa, de Luc y Jean-Pierre Dardenne, que obtuvo el Premio a mejor película extranjera de la Asociación de Críticos de Cine de Los Ángeles y de la Sociedad Nacional de Críticos de Cine.
Jéremie Renier volvió a trabajar con los hermanos Dardenne nueve años después en El Niño, por la que ganó la Palma de Oro en Cannes 2005 y por la que fue nominado a mejor actor en los Premios del Cine Europeo.
Otras películas de Jéremie Renier son: Amantes Criminales, de François Ozon; El Pacto de los Lobos, de Christophe Gans; Violence des échanges en milieu tempéré, de Jean-Marc Montout, por la que fue nominado a un César; Propiedad Privada, de Joachim Lafosse y, también para Focus Features, Expiación, de Joe Wright.
Luego de El silencio de Lorna (2008), Renier apareció en el drama romántico de fantasía The Vintner’s luck (2009), de Niki Caro, junto a la estrella francesa Gaspard Ulliel.
Participó en el drama de Dennis Dercourt, Demain dès l'aube (2009, aún sin estrenarse). Acaba de terminar la filmación de Une pièce montée (2009), dirigido por Denys Granier-Deferre.
Actualmente Jéremie Renier vive en París, Francia.
El silencio de Lorna es una película de personajes, interpretados firmemente. Es en este punto –además del guión que también lo escribieron juntos–, donde se nota la jerarquía de la dupla de directores, los hermanos Dardenne.
En una entrevista, Jean Pierre Dardenne explicó que la película nació de un hecho real.
“Hace varios años. Cuando estábamos preparando el guión de El niño, conocimos a una chica que nos contó la historia de su hermano, un adicto gravísimo. Él le había contado que acababan de proponerle un matrimonio con una chica de Albania. Y la mafia albanesa quería que adquiriera la nacionalidad belga para poder después ayudar a otros albaneses a obtenerla. Y él le dijo a la hermana: “Mirá lo que me proponen’”. Ya no recuerdo qué cifra, pero era mucho dinero”.
“Me prometen una cantidad el día de la boda y el doble luego del divorcio”, le dijo. Y mi hermana le contestó: “No lo hagas, porque la plata del divorcio no la vas a ver nunca. Van a matarte antes. Morirás de una sobredosis y nunca se podrá establecer si fue por culpa tuya o si te la dio alguien”.
“Esa historia nos quedó grabada. La prostituta albanesa se convirtió en Lorna (Arta Dobroshi), y el hermano de la chica que nos contó la historia pasó a ser Claudy (Jérémie Renier). Sólo que la historia real fue distinta ya que él nunca aceptó el arreglo”, agregó Jean Pierre.
Lorna es otro de esos seres marginados cuyos sueños, en este caso, terminan destruidos por la culpa (buscando una vida mejor en Bélgica, la joven albanesa paga por un matrimonio falso con un drogadicto y luego se convierte en cómplice de su muerte llevada a cabo por una red mafiosa que opera en torno a la inmigración) y, sin embargo, carece del o los elementos que a los demás personajes ‘dardenianos’ los hacen entrañables.
Esta vez, los belgas filman con planos menos cerrados y un ritmo más lento al acostumbrado; dicen además haber optado por un ambiente urbano (Lieja en lugar de la aislada y desértica Seraing donde siempre han rodado), para resaltar la condición de soledad de esta joven que guarda un secreto; afirman que quisieron potenciar el sentimiento de extrañeza que ella pudiera causarnos.
“La relación de Lorna con Claudy, el drogradicto perdido con quien se casa, va mutando hasta que ella se involucra con su drama y cae la coraza con la que suele realizar los trámites tendientes a alcanzar su sueño. Esa lucha interior, que la sitúa en una batalla constante de ella sola contra el mundo, la enfrenta a un dilema cuando concluye que está embarazada, y que conservar al bebé sería desafiar a la mafia: Lorna encuentra en ese hijo una razón para vivir que la conmueve y le devuelve su humanidad perdida”. Había una vez una chica.
“La notable interpretación de Dobroshi hace creíble y entrañable su aciaga historia personal, porque a pesar de su situación, de su coraza ante el medio, hay debajo de todo ello un corazón que late, unos sentimientos que la avalan, aunque las circunstancias la hagan perder la cabeza”. Cine Cuak.
Sitio oficial de la distribuidora, en Cie. Una nueva película de autor, en Cineismo. Ser un ciudadano de primera clase, en Pocholos.
EL SILENCIO DE LORNA es una película distribuida por CINEPLEX, en Colombia Calle 76 No. 36-24 Tels. 660 94 53 - 660 94 34 Celular 310 270 05 52