MUJERES INFIELES (2004), causó sensación en su país de origen, Chile, donde motivó un debate nacional de los medios acerca del tema de la infidelidad femenina, una realidad contemporánea inocultable. Luego de sacudir la taquilla en Latinoamérica, se exhibe actualmente en Colombia. En Cali, en la Cinemateca Proartes, que tiene promoción de 2 x $ 5.000 en todas sus funciones. Séptimo Arte te invita a apoyar este escenario en homenaje al Cine Independiente y sus seguidores en el Valle del Cauca...
Título Original: Mujeres Infieles. Comedia, erotismo, drama, 18 años. Chile, 2004, 107 min. Director: Rodrigo Ortúzar. Intérpretes: María José Prieto (Cecilia Ureta), Lucía Jiménez (Roberta Lake), Gabriela Aguilera (Virginia), Sigrid Alegría, María Izquierdo (Eva Soler), Viviana Rodríguez (Carola), Cristian Campos (Alberto Valdés), Liliana Ross (Teresa Vial), Benjamín Vicuña (Christian), Daniel Alcaíno (Mario). Guión: Walter Slavich y Marcelo Slavich; basado en un argumento de Rodrigo Ortúzar Lynch y Juan José Hurtado. Producción: Verónica Uman. Música: Quique González. Cinematografía: Juan Carlos Bustamante. Edición: Marcela Saenz. Dirección artística: Paulina Braithwaite. Calificación de Séptimo Arte: * * * (Aceptable).
El que tenga rabo de paja…
Miércoles, 21 horas. Cecilia Ureta (María José Prieto), la presentadora estrella del noticiero televisivo con mayor audiencia de Chile, da a conocer los resultados de una encuesta de Naciones Unidas cuya conclusión afirma que el 62% de las mujeres chilenas son o han sido infieles alguna vez.
Irónicamente, Cecilia, mantiene una relación extramatrimonial con el dueño de la cadena. Maliciosamente, un colega rival pone al descubierto este vínculo durante la transmisión en directo de un inesperado suceso en un motel, con resultados trágicos. La revelación desencadena otras, y el tema se ramifica, incluyendo otros tópicos como la satisfacción sexual, convirtiéndose en un suceso periodístico de interés nacional.
La película del debutante Rodrigo Ortúzar Lynch, Mujeres Infieles, se estrena en Colombia tras cosechar un gran éxito de taquilla y un notable impacto social en Chile por abordar "sin culpas ni juicios" el adulterio femenino.
Según los datos de Rodrigo Ortúzar Lynch, que al margen de la ficción del filme, él defiende como verdaderos, el 62% de las mujeres chilenas reconoce ser o haber sido infieles a sus parejas y basándose en estas estadísticas, el realizador, que se define como "fan de las mujeres", rodó su cinta, con la que ganó el Premio del Público en el Festival de Cine Latino de Los Ángeles.
La película trata de mostrar el importante cambio de mentalidad que la sociedad chilena ha experimentado en poco tiempo. "Fue desde la aprobación de la Ley del Divorcio hace dos años, cuando las mujeres empezaron a tomar decisiones en un país en el que hasta hace tan sólo diez años las bragas eran únicamente de color blanco", explica el director.
Para ello, Ortúzar Lynch compone una combinatoria de cuatro parejas insatisfechas en las que la mujer busca sus propias vías de satisfacción sexual y afectiva "pero asumiendo esa infidelidad sin sentimiento de culpa", matizó el cineasta.
Para encabezar un extenso elenco femenino, el director de Mujeres Infieles ha contado con María José Prieto, conocida por su participación en la serie televisiva Machos, y a la que califica de "enormemente valiente" por mostrar públicamente su apoyo a la independencia sexual femenina.
La atracción hacia lo prohibido
La infidelidad es un tema que, nos guste o no, a los humanos nos produce curiosidad, por eso vende y llena portadas de revistas y diarios.
En el caso del cine, también ha sido un fuerte aliado para los directores que buscan guiones efectivos, porque las historias sobre engaños, traiciones y relaciones cruzadas despiertan la atracción por el morbo que todos llevamos dentro.
Mujeres Infieles es, en palabras de María José Prieto, "interesante por el tema que pone en el tapete: la infidelidad producida por la incomunicación en la pareja". El filme abrió un encendido debate en Chile, donde a raíz del estreno se empezó a tratar el tema del adulterio femenino en los medios de comunicación.
"Chile es una especie de isla rodeada de los Andes, el Pacífico, el Polo Sur y el desierto de Atacama, eso explica lo difícil que es que lleguen aires de modernidad", explica el director y, por eso, el contrapunto a esa posición ultra conservadora lo encarna una española liberal, satisfecha y fiel, interpretada por la actriz Lucía Jiménez.
"Hay que aclarar que la película no es un elogio a la infidelidad, sino que es un drama más profundo, en el que se muestra a las mujeres como víctimas de la situación", explica Jiménez.
Opiniones
”Otra muestra de cine latinoamericano y buena. El cine chileno se caracteriza por exponer su forma de vida, social, sus valores, es una búsqueda de identidad… la mujer se libera y se sale de su papel de madre para buscar su propia felicidad. Lo que más me gustó: cómo se resalta el poder del sexo para lograr ascensos en la carrera profesional, posición económica... y cómo la historia familiar se escribe a trazos de relaciones sexuales”. Julián Sanclemente, Época.
”Existe un cierto discurso postmoderno que predica la libertad de tener sexo con quien quiera. La famosa pluralidad de decisiones, de expresiones, de creencias. Yo soy un poco conservador en cuanto a eso, y me parece que no se trata de ser fiel o no, se trata de no traicionar su propio sentimiento, cariño, aprecio consigo mismo, y más allá de eso, se trata de ser un humano honesto, con voluntad y valentía. Me parece que la infidelidad demuestra la debilidad humana -que es algo normal del hombre-, en cuanto al control de las pasiones, de los instintos. NO quiero decir que adoro el racionalismo 100%, pero creo que si es necesario, en un mundo tan pasional e instintivo como éste”. Ángel Cárdenas. Laberinto Cultural.
Links
Web de la película: Mujeres Infieles. Vívidamente explica estos tiempos, en Mabuse. Traición engañosa, en Tiempo Libre. Infieles en España, en Mi Tierra. ¿El orgasmo es un derecho?, en Boulevard Broken Dreams. |