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 ½ Titulo Original: Transformers, Revenge of the Fallen Acción, ficción, aventura, romance, E.U., 2009, 150 min. Director: Michael Bay. Intérpretes: Shia LaBeouf (Sam Witwicky), Tyrese Gibson (sargento Epps), Josh Duhamel (capitán Lennox), Anthony Anderson (Glen Whitmann), Rachael Taylor (Maggie Madsen), Megan Fox (Mikaela Banes), John Turturro (agente Simmons), Jon Voight (John Keller), Kevin Dunn (Ron Witwicky), Michael O'Neill (Tom Banacheck), Julie White (Judy Witwicky). Guión: Roberto Orci y Alex Kurtzman; a partir de una historia de Roberto Orci, Alex Kurtzman y John Rogers; basada en los muñecos Transformers de Hasbro. Producción: Don Murphy, Tom DeSanto, Lorenzo di Bonaventura e Ian Bryce. Producción ejecutiva: Steven Spielberg, Michael Bay, Brian Goldner y Mark Vahradian. Música: Steve Jablonsky. Cinematografía: Mitchell Amundsen. Edición: Glen Scantlebury y Paul Rubell. Diseño de producción: Jeff Mann. Vestuario: Deborah L. Scott
OPINIÓN
Vuelven los Transformers La continuación de la exitosa primera parte no desencantará a sus seguidores, a pesar de que se excede demasiado en metraje.
El mal acecha a la Tierra desde el espacio sideral. Si bien la batalla en nuestro planeta, en apariencia está perdida para los malvados Decepticons, la pugna por el Universo, podría dar nuevas sorpresas. Starscream, de regreso a Cybertron, planea una nueva guerra para atacarnos y tal vez exterminarnos.
Mientras tanto, los Autobots confían en la posibilidad de vivir en paz. Pero al descubrir que el cadáver de Megatron ha desaparecido del complejo militar Skorpinox, suponen que los villanos deben estar muy cerca. Seguramente intentarán revivirlo, y con ello, volverá el terror.
Por otra parte, los planes de Sam Witwicky de ingresar a la Universidad y dejar por un lado su imagen como símbolo humano de los Transformers en la Tierra, se van a estrellar cuando comprenda que de nuevo es pieza vital para la derrota de los Decepticons y el triunfo del bien.
El efímero paso de Sam por las residencias universitarias, sólo servirá para reclutar a Leo, un estudiante latino con ínfulas de juvenil empresario, quien sin programarlo, acaba de toparse con la aventura de su vida.
Humanos y Transformers se unirán entonces para librar una sangrienta y explosiva batalla, de la cual quedará quien va a liderar el mundo en adelante. En su azarosa contienda, llegarán hasta las pirámides de Egipto, donde descubrirán milenarios misterios que tienen que ver con la presencia extraterrestre en la Tierra desde tiempos inmemoriales.
Ante la polémica de la crítica internacional, se estrenó esta semana en Colombia la segunda salida de la saga Transformers, basada en la línea de cómics y juguetes de Hasbro. Algunos analistas internacionales la califican de “montón de chatarra”, mientras otros la aplauden por continuar el estilo y forma de la exitosa primera parte.
En realidad, la segunda parte peca por excesos. Los Trasformers aparecen demasiado, desde la primera escena, y eso le quita el misterio que manejó la primera parte. El ruido que producen sus encuentros (entre ellos uno amistoso entre los Autobots gemelos, Mudflap y Skids), con seguridad va a llegar a saturar a espectadores de oído sensible. Y las dos horas y media que dura la proyección, terminan por quitarle el encanto al espectacular derroche efectista.
Sin embargo, la película no ha engañado a nadie. Ofrece lo que ha prometido, y hasta más. Además de los protagonistas mecánicos: Optimus Prime y Bumblebee, hallaremos nuevos personajes, como Arcee, quien tiene personalidad femenina; y Jetfire, un anciano decepticon (de bastón), que decide cambiar de bando.
El público decidirá, por supuesto. Pero si usted es de lo que va obligado por llevar a sus hijos, le recomendamos protección para los oídos, y resistencia para el extenso trancón de pugilato robot-automovilístico. Paciencia.
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