UNA ROSA DE FRANCIA (2005), es el nuevo estreno nacional de V.O. Cines. Manuel Gutiérrez Aragón y Senel Paz se unen para rendir este tributo fílmico a la magia de la isla de Cuba, con la excusa de un triángulo amoroso entre dos jóvenes amantes que luchan por la defensa de su amor, contra un contrabandista de licor y personas, malvado pero demasiado seductor. Una película llena de música, color y erotismo. Función de prensa en Bogotá: Viernes 11 de mayo en Cinemanía. Estreno local en Bogotá: Viernes 25 de mayo. Muy pronto en la Premiere Selecta de Bogotá.
Título original: Una Rosa de Francia. Drama, romance, musical. 15 años. España, Cuba, 2005, 100 min. Director: Manuel Gutiérrez Aragón. Intérpretes: Jorge Perugorría (Simón), Álex González (Andrés), Broselianda Hernández (Madame), Ana Celia de Armas (Marie). Guión: Manuel Gutiérrez Aragón y Senel Paz. Producción: Gerardo Herrero y Javier López Blanco. Música: Xavier Capellas. Cinematografía: Alfredo Mayo. Edición: José Salcedo. Dirección artística: Onelio Larralde. Vestuario: Lena Mossum y Liz Álvarez.
Acerca del argumento
Érase una vez en Cuba… en cualquier época en que queramos situar la historia. Simón, un hombre tan seductor como criminal, navega en su viejo barco transportando emigrantes clandestinos camino de Nueva York. Los abandona en un islote a su suerte. Siempre actúa sarcástico e impasible, pleno de frialdad.
La Habana, en apariencia… años treinta. Ley seca en Estados Unidos. Contrabando de ron e inmigrantes desde Cuba para satisfacer los deseos de la puritana sociedad yanqui.
Andrés, un joven a la busca de una oportunidad, trabaja para el contrabandista Simón. En una de las operaciones, Andrés es testigo de las malas artes de Simón con su carga humana.
Marie es una joven prostituta francesa que ejerce su profesión no sin cierto placer. Es una joven alocada, que se mueve siguiendo los instintos más primarios, y que ha decidido que su vida debe estar marcada por la sinceridad. Andrés está enamorado de ella y planea llevársela a París para comenzar una nueva vida juntos.
Una patrullera norteamericana descubre al barco clandestino e inicia una persecución sin que le importe violar las aguas cubanas. En un imprevisto tiroteo, Andrés salva la vida de Simón y cae herido bajo las balas estadounidenses.
Simón estará siempre agradecido con el joven Andrés, pese al amor que éste siente por Marie, que a su vez es una protegida del malvado traficante.
El conflicto está servido. Marie y Andrés, la enamorada pareja, intentarán huir de Cuba camino de Nueva York. Simón hará todo lo posible para impedirlo.
Acerca del filme
Manuel Gutiérrez Aragón rodó en La Habana, una película de aventuras, ambientada antes de la revolución y protagonizada por Jorge Perugorría, que comparte planos con el joven actor español Álex González y la aún más joven Ana Celia de Armas, de 16 años.
Gutiérrez Aragón narra la historia de Simón, un pirata moderno, malvado y seductor, y la crisis emocional que produce el enfrentamiento romántico con el joven que le ha salvado la vida, ya que ambos se disputan el amor de una prostituta adolescente.
El cineasta explica que eligió rodar la cinta en Cuba porque “tenía muchas ganas, ya que la anterior (La Vida que te Espera), era una película de los valles sombríos de Cantabria y parece que uno necesitaba secarse e ir al sol y a la luz y al color de esta isla”.
“La película nació con Perugorría dentro”, asegura, al tiempo que expuso que el guionista, Senel Paz, y él mismo “querían escribir un guión sobre un pirata moderno, un hombre malvado y seductor, y siempre contamos con que Perugorría iba a hacer ese papel. Está escrito para él”, afirma.
Para Gutiérrez Aragón, “los mejores papeles que le salen a un escritor son aquellos en los que ya sabe quien va a interpretar lo que estás escribiendo, porque te imaginas sus reacciones y su forma de decirlo. En el caso de Perugorría, como ya sé como va a reaccionar, es un privilegio escribir para él y hacerle un traje a medida”.
Recordó que ya había hecho con él Cosas que Dejé en La Habana (1997), que “es el reverso de esta película, porque aquella era sobre cubanos en España y ésta es sobre un español en Cuba”.
Álex González apareció al final del casting, y lo eligieron porque le iba muy bien el personaje, fuerte, honrado y con un punto de inocencia, además de que el director quería que hubiera un español entre los actores. Asimismo, considera a la actriz cubana Ana de Armas “la sorpresa de la película… casi se eligió ella misma".
"Si quiero volver a rodar en Cuba es sobre todo por los actores, porque me gusta mucho oír como dicen las cosas y el atractivo español que tienen los cubanos", concluye el director español.
Acerca del guión
El director señala que se entiende muy bien con Senel Paz, un guionista que “da mucha verdad a las situaciones de los personajes, algo que pocos guionistas dan”.
Aseguró que su voluntad era hacer una película atemporal. “Cuba es un país colgado en el tiempo, por lo que una cinta que se ruede ahora tendría la misma ambientación que la de Una Rosa de Francia, porque en esta isla los edificios, los coches e incluso los pequeños objetos cotidianos son de los años 50”.
Por todo ello, manifiesta que “Cuba favorecía mis intenciones de hacer una historia que fuera un cuento de hadas, un relato algo mítico, con algo atemporal como son todos los cuentos”.
Gutiérrez Aragón afirma que “al ser un ambiente de los años 50, da la sensación de película clásica estadounidense, pero nada más lejos de mi que hacer un guiño cinéfilo. Hay un sabor clásico de esas películas, pero no es buscado”.
Sobre los actores
Ana de Armas, la juvenil intérprete de Marie en Una Rosa de Francia, dice que es la primera vez que se pone delante de una cámara. “Es una experiencia nueva porque hasta ahora sólo había hecho pequeñas obras de teatro en la escuela de arte dramático. A pesar de que tuve que dejar un año la escuela para hacer la película, aprendí y disfruté mucho, lo que más le gustó de Marie fueron sus dos caras: la mezcla de inocencia y sensualidad”. La actriz enfrentó además escenas eróticas de alta intensidad, algo nada sencillo para una debutante.
Por su parte, Álex González explica que cuando le dijeron que le habían escogido “no me lo creí mucho”. Confiesa que le asustaba mucho ser el único actor español y consideró “una responsabilidad enorme batirme en duelo con Perugorría, aunque él me lo hizo muy fácil".
"También me ayudó que Andrés se va a La Habana (Cuba) persiguiendo su sueño, y yo también me fui a La Habana buscando mi sueño", concluye.
Jorge Perugorría asegura que “es un privilegio que Gutiérrez Aragón y Paz escriban un personaje para mi. He hecho ya varios personajes en esta línea de la picaresca y algunos malos, pero ninguno de ellos tiene tantos matices ni me ha dado tantas posibilidades como Simón”.
En cuanto a sus dos compañeros protagónicos en el set, señala que la experiencia de trabajar con ellos, “fue muy linda, porque cada vez más los actores jóvenes se toman muy en serio el trabajo del cine, y es increíble el rigor con que trabajan”.
En este sentido, Gutiérrez Aragón apunta que del contraste entre jóvenes actores y veteranos “saltan chispas, y me parece interesantísimo”.
El sentir del director
Como se dice al principio de la película “Érase una vez en Cuba...”. En realidad esta historia, aunque esté fechada en los años cincuenta, tiene el tiempo de los cuentos, o sea, que no quiere ocurrir en unos años concretos. Una historia cubana en la que un hombre cruel, pero seductor, gobierna despóticamente a unos chicos que quieren buscar su felicidad lejos de la isla... es de muchas épocas.
¿Por dónde se empieza una película? A veces, por un lugar. En el caso de mi película anterior, La Vida que te Espera, el punto de partida era el escondido Valle del Pas. Luego se inventó la historia del padre, de la hija, del novio... En Una Rosa de Francia, el punto de partida son las relaciones perversas entre un hombre y sus protegidos, unos chicos casi adolescentes, ingenuos pero cómplices del mal.
Pero sin duda, la película se ha dejado llevar sobre todo por la sensualidad de la isla. No voy a hablar de nuevo sobre mis vínculos personales y familiares con Cuba. Pero sí que yo “conocí” Cuba antes de visitar por primera vez la isla. Una isla contada -y comida- por padres y abuelas muchas veces en mi infancia cántabra. Y que quizá eso es el fermento de la verdadera creación de una novela, una película o un poema.
¿Es Una Rosa de Francia una película de amor y aventuras? ¿Es más bien una metáfora política? ¿Es un sueño erótico? Bueno, nunca hay que hacer demasiado caso a los directores cuando se ponen a definir sus películas.
Una vez más, para mí ha sido una excelente oportunidad reencontrarme en el guión con Senel Paz. Y escribir una historia pensando en Jorge Perugorría para el papel del malo encantador. Y trabajar con nuevos actores y actrices, ese ha sido el placer de hacer la película.
El comentario
Manuel Gutiérrez Aragón ha conseguido hacer una película hermosa y compleja gracias a la propia belleza y capas superpuestas de los personajes que dibuja su guión. Uno de los aspectos más loables de Una Rosa de Francia es que la representación histórica de la Cuba de los años 30 no se come el resto del filme.
Lejos de resultar una película de época hueca, se cierra bellamente sobre sí misma, haciendo cuadrar todos los aspectos de su historia para hablarnos de cómo el cinismo y la humanidad pueden convivir en una misma persona, en un mismo momento.
Jorge Perugorría da en esta película el do de pecho y nos proporciona una de sus actuaciones más redondas y uno de sus papeles más encantadores y complicados. Álex González y la jovencísima Ana Celia de Harmas no le quedan a la saga, y se descubren como maravillosos actores llenos de valor, con capacidad para deslumbrar y hacerse un hueco seguro en las saturadas pantallas de cine.
Manuel Gutiérrez Aragón, director de Cosas que Dejé en La Habana, ha hilado mucho más fino esta vez, consiguiendo una hermosa pieza de cine sutil que gana con cada visionado. Su propuesta está llena de luces y de sombra, y apela a la vez al intelecto y al corazón de los espectadores, aunque sin duda gana la parte emocional de una película hecha para el recuerdo.
De Yahoo.com. Críticas.
Referencias
• Dirige Manuel Gutiérrez Aragón (Torrelavega, 1942), quien se inició en el cine en 1969 con El Último Día de la Humanidad. Más adelante se destacaría con una serie de títulos memorables para el cine español: El Cordobés (1971), Habla, Mudita (1973), Camada Negra (1977), Sonámbulos (1978), El Corazón del Bosque (1978), Maravillas (1980), Demonios en el Jardín (1982), Feroz (1983), La Noche más Hermosa (1984), La Mitad del Cielo (1986), Malaventura (1988), El Rey del Río (1995), Cosas que Dejé en La Habana (1997), Visionarios (2001), El Caballero Don Quijote (2002), y La Vida que te Espera (2003).Cursó estudios de Filosofía y Letras en la Universidad Complutense de Madrid y en 1970 se graduó como realizador en la Escuela Oficial de Cinematografía de Madrid. En la actualidad, trabaja en la postproducción de Todos Estamos Invitados, que coescribió con Ángeles González Sinde (también guionista de La Buena Estrella, Segunda Piel, La Puta y la Ballena, entre otras).
• La gran estrella actoral de la película es Jorge Perugorría, que saltó a la fama mundial con el título clásico Fresa y Chocolate, en 1994. Posteriormente ha formado parte del elenco en filmes de resonancia internacional como Guantanamera (1995), Edipo Alcalde (1996), Doña Bárbara (1998), Miel para Oshún (2001), Reinas (2005) y Hormigas en la Boca (2006). Pronto se verá en El Corazón de la Tierra y Óscar, el Color del Destino (2007).
• El guión de Una Rosa de Francia se basa en obra del escritor cubano Senel Paz (Un Paraíso bajo las Estrellas, Lista de Espera, Cosas que dejé en La Habana, Sí, quiero).
• La cinematografía es de Alfredo Mayo (Maroa, El Método, Heroína, El Principio de Arquímedes, El Misterio Galíndez, Kamchatka, Los Lunes al Sol, Antigua Vida Mía, Esa Maldita Costilla, Almejas y Mejillones, Adiós con el Corazón, Las Razones de mis Amigos, Plata quemada); y la banda sonora está compuesta por Xavier Capellas (Otros días Vendrán, Obaba, Hormigas en la Boca, Perder es Cuestión de Método, Ouija, La Vida que te Espera, Beyond re-Animator, Faust: la Venganza está en la Sangre).
• Una Rosa de Francia fue rodada en la casa de la Fundación de Cine Latinoamericano, de Gabriel García Márquez. Fue producida por Tornalsol Films (España) e ICAIC Audiovisual (Cuba).
Del coguionista, Senel Paz
Narrador y guionista del cine, entre su vasta obra publicada se encuentra El Niño Aquél (libro de cuentos que fue Premio David de la Unión de Escritores y Artistas de Cuba); Un Rey en el Jardín (novela galardonada con el Premio de la Crítica, editada en España); Los Muchachos se Divierten, (una antología); y El Lobo, el Bosque y el Hombre Nuevo (relato en el que se inspiró la película Fresa y Chocolate, de 1993, de los directores Tomas Gutiérrez Alea y Juan Carlos Tabío, con guión del mismo Senel Paz).
Es autor de diferentes guiones: los cortometrajes Castillos en el Aire, de Rebeca Chávez; y El Desayuno más Caro del Mundo, de Gerardo Chijona; de los largometrajes Una Novia para David, de Orlando Rojas (premio Caracol de Guijón en 1985); Adorables Mentiras (premio Coral en el 13º. Festival de Nuevo Cine Latinoamericano).
Participó también en los guiones pertenecientes a la trilogía Nosotros, que nos Queremos Tanto, de Rebeca Chávez; Maité, de Ernesto Olasagastri y Carlos Zabala; Malena es un Nombre de Tango, de Gerardo Herrero, y Cosas que Dejé en La Habana (1997), de Manuel Gutiérrez Aragón.
Opiniones
“Cuánto más cine hayas visto, más te gustará esta película porque, a lo largo de la misma, el director hace un homenaje a las grandes películas de siempre: amor, aventuras, intriga, música, erotismo... Y no sólo en cuanto a argumentos, sino también en la manera de fotografiar, iluminar o enfocar las imágenes... por momentos el espectador se sumerge en una aventura de piratas en el mar Caribe, en noches exóticas en jardines que bien pudieran estar en África o la India, en sensuales burdeles de Asia o Francia, en un musical norteamericano de los años cincuenta (ropa, coches, rock y heladería incluidos)... Y así un largo etcétera. Esta es una película para disfrutar con los ojos, para dejarse llenar de imágenes y colores”.Damián, Linkara.
“Una vez más, Gutierrez Aragón hace gala de su buen oficio a la hora de crear una atmósfera sugerente -gracias a la fotografía de Alfredo mayo- con la que narra una trama anclada en la época prerevolucionaria en la que trascienden unos personajes llenos de incertidumbre ante el futuro que les espera. La película supone una acierto más en la carrera del veterano cineasta experto en imprimir en sus guiones -aquí apoyado por Senel paz, autor de Fresa y Chocolate- una enorme carga emotiva”.Imma Valls, Fanzine Digital.
“Todo el imaginario de ficción típico de la Cuba precastrista —con sus gánsteres, sus casinos, sus burdeles, sus coches de lujo, sus tiranos corruptos, su música y su erotismo calenturiento— está recreado en pantalla sin ningún tipo de prejuicio políticamente correcto. Para encarnar al personaje de Simón, el actor cubano Jorge Perugorría tuvo que someterse a un estricto régimen de adelgazamiento, y llegó a perder cerca de 20 kilos. Se da la circunstancia de que tanto Gutiérrez Aragón como Senel Paz escribieron el guión de la película pensando en él”.Pedro Calleja, El Mundo Metrópoli.
”Esta película de aventuras cuenta con los elementos necesarios para resultar entretenida, hay amor, acción y erotismo... Recuerda por su ambientación a las que se rodaron en los Estados Unidos en los años 50, en la que se trataban asuntos como la inmigración clandestina a los Estados Unidos”.Wilkipedia, Enciclopedia Virtual.
“Llena de color y música, aventuras y melodramas, tropical de arriba abajo”.E. Rodriguez Marchante, Diario ABC.
"Para cubanófilos de pro y espectadores inteligentes”.M. Torreiro, Fotogramas.
Amor, amistad y traición en La Habana, en El Mundo. Aventuras en La Habana, en Fanzine Digital. Jorge Perugorría no tiene interés en actuar en Hollywood, en Hoy Cinema. Érase una vez en Cuba, en Todo Entrevistas.