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Tras su espectacularidad escénica, la triunfadora cinta AVATAR constituye un grito del cine ante la crisis ecológica que enfrenta el mundo. La esperanza ambiental de Pandora.
LA ESPERANZA AMBIENTAL DE PANDORA
RESEÑA-CRÓNICA DE ALBERTO POSSO GÓMEZ
Es como estar en el paraíso. Una infinita gama de verdes, flores y animales exóticos, todos conviviendo en armonía y paz. Si Dios manifiesta en algún lugar su presencia es en Pandora, a 4,4 años luz de la disminuida Tierra, donde el hombre ya ha acabado con las riquezas que parecieron interminables alguna vez.
Luna del planeta gaseoso Polifemo, en el sistema estelar Alfa Centauro, Pandora continúa siendo lo que fue la Tierra, gracias a la elegancia, solidaridad y respeto a la naturaleza y la convivencia que derrochan sus hermosos habitantes. Azules, altos, gráciles y espigados, de ojos grandes y manos con tres dedos, su sola mirada proyecta serenidad y nobleza.
A estas alturas del año 2154, el despilfarro y la avaricia del hombre ha suscitado el caos energético. El mineral Unobtainium, único en Pandora, será entonces el motivo para que la maquinaria humana se enfile hacia ese mundo ideal. Sin siquiera dar la cara, porque la estrategia incluye disfrazar genéticamente a un humano para que se camufle entre los Na’vi, y prepare la devastadora invasión que se planea con frialdad y sevicia.
Cuestionado por algunos dada su relativa semejanza a otras películas como el clásico Danza con lobos (1990), el relato de Avatar es nada más que el espejo de la actitud de la humanidad, que ha comprendido la forma como ha dilapidado el tesoro del planeta.
El símbolo de aquellos que insisten en crear una coalición de defensa de lo poco que queda, está representado en el oficial Jake Sully. Paralítico (es poco lo que puede hacer en la realidad con sus congéneres), se identifica pronto con la existencia apacible de los Na’vi, como si hubiera regresado a sus orígenes. Se alía con ellos y decide enfrentarse a los invasores.
Camuflarse en Pandora no resulta nada sencillo para Jake. Mientras explora la exuberante selva, es atacado por animales salvajes. Providencialmente, es rescatado por una bella cazadora, Neytiri. El condimento romántico típico hollywoodense no se hace esperar. Ya tiene Jack Sully otro motivo para enamorarse de Pandora.
Pero en principio no es correspondido. Incluso como avatar, Jake representa para Neytiri la mentalidad de arrasamiento y quema de los humanos, que amenaza la propia existencia de los Na’vi.
Además, para salvar la vida de Sully, ella tuvo que matar a lobos serpientes, cuya violencia no les excluye de formar parte integral del ecosistema de Pandora. “Neytiri, al igual que toda su gente, no comprende el modo de ser de los humanos ni sus métodos ni el objeto de la crueldad humana”, afirma Zoë Saldana, que interpreta a Neytiri. “Los Na’vi tampoco pueden comprender cómo los humanos maltratan al medioambiente, algo que para los Na’vi es sagrado”.
“A mi modo de ver, Neytiri y su gente representan lo mejor de nosotros en el sentido de cómo viven en su mundo, en simbiosis, empatía y armonía”, añade el director James Cameron. “Es algo a lo que todos deberíamos aspirar. A ese respecto, creo que la historia celebra una relación con el medio ambiente, quizás en un momento en el que hemos perdido el contacto con él”.
A pesar de su empeño, la campaña de salvación de Pandora emprendida por el humano ‘concientizado´, Jake Sully, parece no dar muchos frutos. ¿Será la general inconsciencia humana tan poderosa para acallar la voz de los justos? ¿Lograrán las activas organizaciones ecológicas del planeta detener la catástrofe del deterioro ambiental?
Al margen de la solución hollywoodense del filme, y su espectacular derroche tecnológico, lo más valioso de Avatar resulta ser el discurso sociológico que plantea, que además no se enfoca únicamente en la ecología.
El paso de los prepotentes poderosos, que durante la historia de la humanidad han atacado y desplazado a comunidades desvalidas, desprotegidas o simplemente contrarias por naturaleza al enfrentamiento bélico.
Tan contundente carga social, sumado al llamativo espectáculo tecnológico, hacen de Avatar, una película especial, ya que además de convertirse en la más exigente en la historia del celuloide, significa el compromiso artístico con la encrucijada del mundo contemporáneo, ante la creciente carencia de agua potable, bosques, fauna y flora, extinguidos inexorablemente por cuenta de los humanos.
Como asociado directo del devenir social, a través de su historia el cine ha sido partícipe del trasegar de la humanidad. Cine y ecología es una relación que ha ido creciendo a medida que aumenta la alerta del planeta.
En 2009, el documental La tierra, constituyó el primer largometraje de Disney Nature, una sección de la productora Disney especialmente encargada del tema ecológico. Un maravilloso recorrido migratorio de cuatro familias de animales, le mostró al mundo que en adelante el tema no estaría circunscrito a canales internacionales como Discovery.
A pesar de la reticencia del gran público, que supone ver este tipo de cine únicamente por televisión, La tierra demostró que la crisis ambiental ha adquirido tal trascendencia, que puede ocupar un lugar en la cartelera comercial.
Al tiempo, en los últimos años aparecen Selecciones, muestras y festivales específicamente enfocados en el cine ecológico a través del mundo, particularmente en formato documental, como la sección ‘Documental del medio ambiente’ que hace tres años incluyó el Festival de Cine de Bogotá.
Sin embargo, la comunicación de Avatar resulta categóricamente más efectiva. Con su enorme taquilla y su masivo poder, es un poderoso grito de auxilio: ¡También tú puedes convertirte en un Jack Sully y soñar que con ese esfuerzo, podremos salvar nuestra Pandora!
CLIPS
El paradisíaco mundo de Avatar fue creado paso a paso, cada planta, árbol, nubes, rocas, mediante tecnología WETA, de extremo realismo. Esto permite que la visión del precioso bosque sea totalmente natural.
Mediante una pequeña cámara inserta en un casco, se capturó la gestualidad de los actores que ‘interpretan’ a los Na’vi, logrando detalles de movimiento muscular para los personajes generados digitalmente, imposible hasta la fecha. Cameron exigió que la expresión facial de sus actores fuera minuciosamente respetada.
La agilidad de los actores y su amplitud de movimiento permitió aumentar las posibilidades de desplazamientos del llamado ‘plató virtual’. De ahí el impacto de secuencias colectivas que incluyen caballos al galope, peleas aéreas entre naves y aves y otros animales gigantes.
“Los actores me preguntan si estamos intentando reemplazarlos”, cuenta Cameron. “Por el contrario, estamos tratando de potenciarlos, de ofrecerles nuevos métodos de expresarse y de crear personaje, sin ninguna limitación. Yo deseo reemplazar a los actores, me encanta trabajar con actores. Es lo que hago como director”: James Cameron.
Peter Jackson y su empresa de efectos digitales está detrás del despliegue visual de Avatar.
FICHA TÉCNICA
Título original: Avatar. Acción, ficción, suspenso, romance, 2009, 162 min. Intérpretes: Sam Worthington (Jake Sully), Zoë Saldana (Neytiri), Sigourney Weaver (Dra. Grace Augustine), Michelle Rodriguez (Trudy), Giovanni Ribisi (Selfridge), Joel David Moore (Norm), C.C.H. Pounder (Mo’at), Wes Studi (Eytukan), Laz Alonso (Tsu’Tey), Stephen Lang (coronel Quaritch), Matt Gerald (Lyle). Producción: James Cameron, Jon Landau y Rae Sanchini. Música: James Horner. Cinematografía: Mauro Fiore. Edición: James Cameron, John Refoua y Stephen Rivkin. Diseño de producción: Rick Carter y Robert Stromberg. Vestuario: Mayes C. Rubeo y Deborah Lynn Scott.
SINOPSIS
Jake Sully, un ex marine confinado a una silla de ruedas, es reclutado para viajar a años luz, a un puesto humano en el planeta Pandora, donde un consorcio corporativo está extrayendo un mineral que será clave en la solución de la crisis energética de la Tierra.
Debido a que la atmósfera de Pandora es tóxica, han creado el Programa Avatar, en el que “conductores” humanos tienen sus conciencias unidas a un avatar, un cuerpo biológico controlado de manera remota que puede sobrevivir en ese entorno. Estos avatares han sido creados genéticamente como híbridos combinando ADN humano con el de los nativos de Pandora… los Na’vi.
Convertido en un avatar, Jake puede volver a caminar. Se le asigna la misión de infiltrarse entre los Na’vi, que se han convertido en un obstáculo importante para la extracción del preciado mineral. Pero una hermosa mujer Na’vi, Neytiri, le salva la vida, y esto lo cambia todo…
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RECOMENDADO EXTERNO
Sorprendentes coincidencias con la realidad, en Avatar es real.
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