A sus 70 años, el actor británico es ejemplo de vivacidad mental y entusiasmo juvenil. Además de la película de Marvel, este año lo veremos en mínimo cinco títulos del cine. Infatigable...
█Tomado de El País, Cali, Colombia
andhi’ (1981), el mítico personaje de la película del mismo nombre dirigida por Richard Attenborough, le significó el Óscar a este intérprete británico que curiosamente, llevaba entonces diez años alejado del cine y dedicado al teatro. La película se convirtió en parte de la leyenda, la propia Indira Gandhi y el gobierno de India homenajearon públicamente a Ben Kingsley. Desde entonces, su nombre quedó ligado al de los grandes papeles biográficos, como el de Robert Downey Jr. en ‘Chaplin’ ó el de Marion Cotillard, de Edith Piaf en ‘La vida en rosa’.
Sin embargo, en la carrera de Ben Kingsley ha habido de todo. Sus grandes momentos: ‘La lista de Schlinder’ (1993) con Spielberg; ‘La muerte y la doncella’ (1994) de Polanski; ‘Ana Frank’ (2001), por la que ganó el premio SAG; y ‘Shutter Island’ (2009) y ‘Hugo’ (2011), ambas de Scorsese. Recibió otras nominaciones al Óscar más por ‘Bugsy’ (1991), ‘Sexy beast’ (2000) y ‘Casa de arena y niebla’ (2003).
En un papel antagónico que por lo general encanta a los actores, Kingsley interpreta a ‘el Mandarín’, el malo de ‘Iron man 3’. Acerca de su primera película de súper héroes, el actor de 70 años, dialogó con El País.
¿Prefiere los papeles de villano? Definitivamente no, no elijo unas características sino a un personaje, no puedes cerrarle la puerta a un buen guion, por el hecho de la bondad o maldad de quien vas a interpretar. Simplemente yo reconozco a mi personaje en cuanto lo leo. En mi carrera he actuado como héroe y como malvado, todas las he disfrutado de manera diferente, porque cada película es un mundo aparte. Últimamente he recibido propuestas muy interesantes y novedosas para mí. A mi edad, es un orgullo que varios cineastas aún me tengan en cuenta.
Impacta mucho el tono de la voz del Mandarín... Es bueno aclarar que no fue algo pensado por Shane (Black, el director), ni por nadie de la producción. Un día en mis ensayos privados, me surgió de forma espontánea. Debía darle una particularidad especial al Mandarín, no sólo era vestirme de chino y estirarme los ojos, había que involucrar la voz. Así salieron aquellos improperios en tono grave, pero no se trata de que provengan “de mi interior” como me dijeron en una entrevista. Naturalmente, provenían de “la voz interior” pero del personaje.
Dicen que hubo buena química con Robert Downey Jr... Al conformar el equipo de actores de una película, es preciso que haya una energía entre ellos. Es vital para el juego que se va a dar en escena. Siempre lo he descrito como un partido de tenis porque la atención pasa rápidamente de un lado al otro. Se plantea una coreografía de cuerpos, algo que es muy visceral. Nunca olvido las palabras de mi ídolo de infancia, Spencer Tracy: “Haz que la otra persona se vea bien”. Esa sincronía redunda en que actuar con tu compañero se convierta en una experiencia lírica, y eso se traduce en la pantalla. Tan solo mirarse a los ojos debe incluir un mensaje, porque el cine es imágenes más que palabras. Robert (Downey Jr.) y yo nos concentramos en un alto nivel de atención mutuo al actuar, como un partido de grandes ligas del tenis en Wimbledon.
Se dice que no está muy clara la pretensión del Mandarín... Partimos de que es un personaje de concepción en torno a lo que es correcto, diferente a la mayoría. No creo que la película tenga que especificar cuál es su deseo específico, lo importante es que quiere cambiar la historia del mundo para convertirlo a su manera, egoísta, cruel y sin piedad. Pero insisto en que más que buscar el sentido de la maldad, él busca el sentido de rectitud que concibe. Tampoco considero que a un filme como ‘Iron man’ haya que buscarle justificaciones psicológicas a un personaje como el Mandarín. Este es... ¡el malo! La gente no necesita nada más...
En el mundo real, ¿qué piensa del terrorismo? Es algo terrible, como muchas cosas que el cine asume en sus contenidos, por su compromiso con la vida real. Me han preguntado mucho que siento de interpretar a un terrorista cuando la gente está tan asustada con lo ocurrido en Boston. Respondo que soy actor y discípulo ferviente de Shakespeare. He tenido el honor de hacer personajes del tamaño de ‘Hamlet’ en la Royal Shakespeare Company, siempre con la premisa de reflejar la naturaleza en el espejo, como es su principio. Y personalmente considero que a todos nos gusta que nos cuenten historias de la vida real, incluyendo lo que nos atemoriza. Además, mi ‘Mandarín’ es como una caricatura, lo cual comprende la gente mejor, luego de ver la película. Es como una parodia del terrorismo.
¿Le falta algo por realizar? Soy actor, repito. Nunca he tenido la pretensión de dirigir, como muchas veces he aclarado. He trabajado con auténticos maestros de la dirección, jamás podría hacer lo que ellos hacen. Cada cual en su campo, y así las cosas logran perfeccionarse. En los últimos años me ha resultado interesante la producción, tengo algunos proyectos en desarrollo. En la actuación he hecho toda clase de personajes inolvidables como Itzhak Stern en ‘La lista de Schindler’, Moisés en la serie televisiva de Robert Young y Georges Méliès en la maravillosa ‘Hugo’ de Scorsese. Lo único que me faltaba era el terrorista que reta a un súper héroe... (risas)
¿Aún va al cine? Hace poco me preguntaban cuál era la mejor parte de hacer una película, y de inmediato respondí que el estreno. No se trata de aplausos, vestidos caros o champagne, se trata de la emoción que sientes al compartir con el público. Por eso no pierdo la oportunidad de ir al cine cuando se trata de mis estrenos. Y por supuesto, sigo yendo a las salas, en la medida de mis posibilidades. No comparto lo de que a las salas se va ahora a ver el 3D ó las películas espléndidas en puesta en escena, yo creo que el lugar del cine, por pequeña que sea la película, es la pantalla grande. Es algo demasiado extraordinario, mágico. Siempre amé el cine, desde que era niño, cuando entraba a la sala me recorría un escalofrío, no quería nunca más salir de allí.
Si pudiera reiniciar su vida, ¿volvería a ser actor? He pasado los momentos más maravillosos de mi vida en un set de rodaje. He compartido magníficas historias de humanidad, superación, temple y amor, con millones de personas en el mundo. Soy una persona privilegiada. Desde que tuve uso de razón soñé con ser actor de cine. Y hubo un período de mi vida (1972 a 1982), en el que pensé que jamás lo lograría. Por eso jamás dejaré de amar la oportunidad que me dio Attenborough para hacer ‘Ghandi’. Esa película resultó ser mi gran despegue al cine y toda mi vida he trabajado para mantenerme. Si pudiera reiniciar mi vida... ¡volvería a ser actor!
IRON MAN 3 Título original: Iron Man 3. █ Acción, ciencia ficción, suspenso, EU, China, 2013, 130 min. Dirección: Shane Black. Interpretación: Robert Downey Jr. (Tony Stark / Iron Man), Gwyneth Paltrow (Pepper Potts), Don Cheadle (James Rhodes / War Machine), Guy Pearce (Dr. Aldrich Killian), Ben Kingsley (el Mandarín), Rebecca Hall (Maya Hansen), James Badge Dale (Eric Savin), Jon Favreau (Happy Hogan), Stephanie Szostak. Guion: Shane Black y Drew Pearce; basado en los cómics de Jack Kirby, Stan Lee, Don Heck y Larry Lieber. Producción: Kevin Feige. Música: Brian Tyler. Cinematografía: John Toll. Edición: Jeffrey Ford y Peter S. Elliot. Diseño de producción: Bill Brzeski. Vestuario: Louise Frogley. Distribuidora: Disney / Cinecolor. Estreno mundial: Viernes 26 de abril de 2013.
SINOPSIS 7ARTE
Amado por millones en el mundo, el irreverente empresario y poderoso defensor de la justicia Tony Stark, cuya fortaleza es un traje futurista que lo convierte en ‘Iron Man’, enfrenta un nuevo enemigo de insospechados alcances, que ha conseguido destruir su mundo personal y poner en peligro la vida de los que ama. La lucha parece desigual, sobre todo considerando que los poderes de Stark se limitan a su modelito electrónico. Viviendo una angustia que jamás imaginó, nuestro héroe tendrá que confiar en su olfato y va a llegar el momento de confrontar si la efectividad de su misión se limita únicamente a lo que puede hacer cuando está vestido como ‘Iron Man’.
█ “No había visto la saga ‘Iron man’. Me enviaron las películas y muchos cómics. Me sorprendí porque los personajes no son estereotipos, tienen muchas aristas. En particular, me inspiran mucho Robert y Gwyneth. No busco distinguirlos pero creo que son la columna vertebral del filme”. Ben Kingsley. █ Con la española Penélope Cruz hizo la sensual ‘Elegy’ (foto arriba), sobre un hombre maduro que seduce a una estudiante. Fue nominado como mejor actor británico en los premios London Critics Circle Film. █ Kingsley inició su carrera profesional en la Royal Shakespeare Company, en 1967. ‘Sueño de una noche de verano’, ‘La tempestad’, ‘Julio César’, ‘Otelo’ y ‘Hamlet’, figuran entre sus primeros papeles legendarios en el teatro británico.